Los mejores equipos de videovigilancia

Videovigilancia es garantía de seguridad

Si existe una medida de seguridad, efectiva y elegida por la mayor parte de los ciudadanos de todo el mundo, esta es la  videovigilancia.

Los sistemas de videovigilancia pueden estar compuestos por diversos elementos y emplear distintas configuraciones, en función de cada necesidad y de cada presupuesto.

Cabe destacar la constante evolución en la que se encuentra este sector de la videovigilancia, incorporando nuevos dispositivos y lo último en tecnología.


Las cámaras de vigilancia son los ojos más eficaces

Las cámaras de vigilancia son el elemento fundamental y más universal de cualquier sistema de videovigilancia.

Existen infinidad de tipos de cámaras de vigilancia. Una gama suficientemente extensa como para adaptarse a todos los bolsillos y cubrir todas las necesidades.

La clasificación de la cámara de vigilar, puede ser en función de muchos factores, algunos de ellos pueden ser:

  • Según las tecnologías empleadas
  • En función de donde vayamos a ubicar la cámara de vigilar (interiores o exterior)
  • Por tamaño
  • Por marca

Cuando decidimos comprar una cámara de vigilar, tenemos dos opciones de utilización:

a) La opción de utilizarla por nuestra cuenta empleando nuestro Smartphone por ejemplo, como medio para visualizar lo que está ocurriendo en una ubicación concreta.

b) Contar con la participación de un equipo humano autorizado o cuerpo de seguridad, por lo general a través de la contratación de una empresa especializada.

Alarma en sistemas de videovigilancia, avisar para salvar

La eficacia completa de cualquier sistema de videovigilancia se consigue uniendo, la capacidad del sistema para detectar cualquier incidencia, – imágenes de la cámara de vigilar-, junto con la notificación o aviso de que está ocurriendo dicha incidencia.

Si no tenemos nada que nos avise de que está ocurriendo alguna cosa, es muy difícil que nos demos cuenta y que podamos actuar para detenerlo.

Llegamos a la conclusión que la efectividad de un sistema de videovigilancia que incorpora sistema de alarma nos va a ofrecer unas garantías de seguridad muy superiores a los compuestos por simplemente una cámara de vigilar

Sensores de movimiento, el fin de las falsas alarmas

Los sensores de movimiento, son sensores de alta precisión, capaces de detectar variaciones de temperatura por infrarrojos, causadas debido a movimientos, protegiéndonos de cualquier invasión.

De esta forma, se detecta la presencia con auténtica eficacia, disipando las preocupantes falsas alarmas como suelen ser las sombras por movimiento de ramas de árboles, sombras de luces de farolas o similares.

La incorporación, en sistemas de videovigilancia, de detectores de movimiento de infrarojos pasivo, conocidos con las siglas PIR, son cada vez más comunes viendo su grado de efectividad, incluso en situaciones de muy escasa visibilidad.

Disuadir es la opción económica de la videovigilancia

Cuando se trata de disuadir y buscar un efecto de respeto que ahuyente a los intrusos menos profesionales, existe la posibilidad de colocar este tipo de cámara de vigilar disuasoria.

Es una opción de lo más económica, que suele moverse en rangos de precios inferiores a 20 €. Aunque su ventaja económica se traduce lógicamente en la falta de veracidad y efectividad de tal sistema de videovigilancia.

Es muy habitual encontrar, junto a esta clase de cámaras de vigilancia, los carteles de zona de videovigilancia, los cuales también suelen ser falsos.

Hay que tener en cuenta, en cualquier sistema de videovigilancia, el rigor de sus elementos. Y ser conscientes, de que, en este caso, son solo para dar una apariencia.

Siempre y cuando no haya detrás, la responsabilidad real de una empresa de seguridad, con el número de autorización correspondiente, de la Dirección General de Policía, estos elementos de este sistema de videovigilancia, son falsos.

Privacidad, la otra cara de la videovigilancia

La privacidad y el derecho a nuestra intimidad es un aspecto que genera grandes controversias y que hoy en día se sitúa entre los temas de mayor popularidad.

Desde el pasado 25 mayo del año 2018, existe una nueva medida de protección de los datos personales, gracias a la entrada en vigor del nuevo  Reglamento General de Protección de Datos.

En este Reglamento, que podemos abreviar con sus siglas RGPD, se abordan aspectos relacionados con la videovigilancia, limitando su cometido al de proteger bienes y /o propiedades.

Las limitaciones de la videovigilancia en el RGPD

En cuanto a los datos de carácter personal, que una cámara de vigilar puede captar , se precisa el expreso consentimiento del usuario y se limita su utilización exclusiva en casos muy concretos.

El Nuevo Reglamento endurece los límites de en que lugares o estancias no es posible colocar una cámara de vigilar. Como es el caso de un baño público o zonas de intimidad personal como probadores o vestuarios.

Ocurre una cosa similar, cuando empleamos una cámara de vigilar en una propiedad privada, en ningún caso, podrá recoger imágenes de un lugar público como una calle, un parque u otro establecimiento.

Por seguridad, videovigilancia señalizada

Por último, al utilizar una cámara de vigilar, comentar la importancia de informar.

Es imprescindible, aunque sea en el interior de una propiedad privada, tal como un comercio, o lugar de trabajo, señalizar correctamente la zona videovigilada.

De esta manera, cualquier persona que se expone a la captación de su imagen por un sistema de videovigilancia, se supone que lo hace bajo su propia voluntad y bajo su conocimiento.